Cada semana, estudias las Escrituras, analizando los movimientos narrativos o la estructura del argumento de una epístola. Consideras en oración el significado y la aplicación de cada texto. Luego, pones la pluma sobre el papel (o al menos tus dedos sobre el teclado) y escribes lo que dirás a tu congregación el domingo.
Como editores que trabajamos habitualmente con pastores, a veces nos preguntan si escribir un artículo es diferente a escribir un sermón. Sí, es diferente, pero la mayoría de los hombres ya lo saben cuando lo preguntan.
Después de todo, en el ministerio no solo se escriben sermones. En una semana cualquiera, es posible que escribas un correo electrónico con las últimas noticias para los ancianos y el personal, una reflexión para el boletín de la iglesia y una nota de ánimo para un voluntario dedicado. Intuitivamente, sabes que tu estilo de escritura cambia en función de lo que escribes y a quién te diriges. Un sermón es más personal (y menos formal) que un trabajo de seminario. Y una nota de agradecimiento bien redactada es más personal que un sermón.
Pero ¿qué pasa si quieres convertir tu sermón en un artículo o en una entrada de blog en Substack? Aquí tienes diez consejos que debes tener en cuenta si quieres hacerlo bien. Algunos son formas en las que deberías escribir como predicas, y otros son formas en las que no deberías hacerlo.
Escribe como predicas
1. Emplea tu mejor gancho.
De la misma manera que quieres captar la atención de tu congregación al comienzo de un sermón, también quieres captar la atención de tus lectores al comienzo de un artículo. Si comenzaste tu sermón con una historia, un hecho contrario al sentido común o algo que ocurrió ayer en las noticias, ese gancho probablemente también funcionará para tu artículo. Nadie está obligado a leer lo que has escrito, así que utiliza una introducción que les haga querer hacerlo.
2. Elige un punto claro.
Los mejores sermones tienen un punto principal claro. Bryan Chapell sugiere encontrar el «enfoque de la condición caída» en el pasaje que estás exponiendo —las formas en que las personas del texto necesitan las buenas nuevas— y luego pasar a explicar cómo el evangelio aborda ese problema. Debes hacer lo mismo en un artículo. Encuentra un problema de la condición caída en la vida cotidiana y explica cómo el evangelio lo aborda.
3. Desarrolla ese punto principal con subpuntos claros.
El punto principal de un buen sermón se apoya en unos pocos subpuntos fácilmente identificables. Haz lo mismo cuando escribas y márcalos con subtítulos.
Como pastor, eres un escritor, y vale la pena perfeccionar tu habilidad para escribir. Vale la pena invertir en ello. ¿Por qué? Porque Dios también es escritor
Por ejemplo, el artículo de Nathan Sloan sobre la fidelidad ordinaria presenta un problema y luego ofrece una solución evangélica con varias implicaciones prácticas. Otro enfoque, que se ve en un artículo de Davy Ellison, es presentar una idea clara y luego ilustrarla con varios ejemplos bíblicos.
4. Muestra. No cuentes.
Los pastores utilizan historias para ilustrar los puntos de sus sermones. Sigue el mismo enfoque con un artículo, solo que las historias deben ser breves y concisas, porque estás trabajando en un espacio más reducido.
5. Aterriza bien.
Las conclusiones de los sermones no deben terminar de forma aleatoria, introducir una nueva idea o divagar sin fin. A veces miran atrás para referirse a la introducción. Otras veces repiten una verdad de las Escrituras o dan una última palabra de aliento.
Los artículos también necesitan un final claro. Y, sí, puedes referirte a la introducción, repetir una verdad de las Escrituras o dar ánimos. No deberías desviarte, irte por las ramas o divagar. Cierra bien.
No escribas como predicas
6. Olvídate del mapa.
En un sermón o en un trabajo académico (o en un libro), trazas el mapa proyectando hacia dónde te diriges al comienzo del viaje: «Mis tres puntos para hoy son…».
Un artículo no es un viaje, es más bien como una caminata rápida por la calle. No necesitas un mapa. No hay necesidad de enumerar tus puntos en la introducción. Ve directamente al grano.
7. Ten en cuenta que tu público es más amplio que tu iglesia.
Cuando predicas los domingos, te diriges a una congregación local en un contexto cultural específico (¡el tuyo!). Si escribes para el público en general en un Substack o a través de un medio como Coalición por el Evangelio, te estás dirigiendo a un grupo global y la mayoría de estas personas no están bajo tu cuidado directo. Por lo tanto, no puedes dar por sentado que han escuchado los tres primeros sermones de tu serie de cuatro partes, o que comparten los énfasis teológicos de tu iglesia y denominación.
Tendrás que esforzarte por explicar tus suposiciones y dejar claros los detalles específicos sobre tu contexto cuando le hagas referencia. También es posible que tengas que pensar de forma más amplia cuando ofrezcas aplicaciones concretas.
8. Ajusta la longitud.
Algunos pastores preparan bosquejos y otros crean un manuscrito para su sermón. Los artículos se encuentran en un término medio.
Si estás acostumbrado a hacer bosquejos, probablemente necesitarás añadir más conectores y explicaciones para obtener un artículo completo. Si estás acostumbrado a escribir manuscritos, necesitarás reducir tu sermón a lo que puede parecer solo lo esencial.
9. No te limites a exponer; persuade.
En un sermón expositivo, el bosquejo se deriva del texto. Puedes seguir el arco narrativo de un pasaje o dejar que la gramática y la lógica de una epístola guíen tus argumentos. Pero, en un artículo, incluso si explica un pasaje bíblico complicado, debes suponer que los lectores no tienen la Biblia abierta en sus regazos. No han pasado la mañana preparando sus corazones para la adoración y la Palabra. Tu trabajo no es solo exponer un texto para una reunión dominical, sino equipar a los cristianos que pueden estar leyendo tu artículo en su teléfono durante su tiempo de almuerzo.
Cuando consideras tus dones para escribir como parte de tu vocación pastoral, puedes escribir de una manera que glorifique a Dios y sirva a tu prójimo
Debes diseñar el tono y el flujo de tu artículo para que sea lógicamente persuasivo. Esto puede significar pensar más en tus transiciones. Puedes salirte con la tuya con menos transiciones formales en tus sermones porque tu tono, un momento de silencio, tu lenguaje corporal o incluso tus diapositivas indican a tu congregación que estás pasando a un nuevo punto. En los contenidos escritos para el consumo público, normalmente se necesitan palabras para hacerlo. Puede ser tan fácil como «Por la gracia de Dios…» o «Para entender eso, debemos…» o «Debido a que eso es cierto…». Un buen «por lo tanto» paulino es muy útil cuando se trabaja con la palabra escrita.
Para ser claros, muchos sermones sí buscan persuadir. Y muchos buenos artículos son en gran medida expositivos (véase, por ejemplo, el artículo de Justin Dillehay sobre Mefiboset), pero como principio general, es más necesario que la persuasión ocupe un lugar destacado en el contenido escrito.
10. Modera el tono.
Es difícil transmitir humor, sarcasmo o un tono susurrante en un correo electrónico o un mensaje de texto a los amigos. Es casi imposible transmitir esos tonos en un artículo leído por personas que no conocen tu personalidad en absoluto.
En tu sermón, tu personalidad se encarga de conectar con tu audiencia y dar vida a tus palabras. Con la palabra escrita, tu personalidad puede resultar confusa e incluso ofensiva. Úsala con más moderación. En su lugar, compénsala con mansedumbre y caridad.
Una habilidad que vale la pena perfeccionar
Como pastor, eres un escritor, y vale la pena que perfecciones tu habilidad para escribir. Vale la pena que inviertas en ello. ¿Por qué? Porque Dios también es escritor. Él ha escrito Su gloria en la creación. Antes de que comenzara el tiempo, Él escribió la historia de la redención en Su libro celestial. En estos últimos días, Él nos ha hablado a través de Su Palabra escrita y de Su Hijo, el Verbo.
Cuando un líder como tú utiliza y desarrolla los talentos para escribir que Dios le ha dado, cuando consideras tus dones como parte de tu vocación pastoral, puedes escribir de una manera que glorifique a Dios y sirva a tu prójimo. Esperamos que lo hagas.
Publicado originalmente en The Gospel Coalition.
">Coalición por el Evangelio.
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