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María, Hermana de Moisés

A pesar de lo que dice el título, María era más que la hermana de Moisés. Fue una fiel sierva de su Dios y una líder apasionada. A través de su familia, Dios trajo la salvación a los israelitas en Egipto. Sin embargo, el nombre de María, o Miriam, significa «rebelión», lo que nos da un indicio del camino que elegiría en el futuro.

María, Hermana de Moisés
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Los Primeros Años: Una Hermana Vigilante

Cuando María aparece por primera vez en el relato no se la menciona por su nombre. En Éxodo 1:22, Faraón ordena que todos los bebés varones israelitas fueran ahogados. Esto se debió a que temía que los israelitas se hicieran demasiado fuertes y lo derrocaran. Es en este tiempo nace Moisés.

Su madre intentó esconder al bebé Moisés durante tres meses. Pero llegó un momento en que ya no pudo ocultarlo. Con mucha fe, construyó una canasta con juncos y brea y envió a Moisés río abajo. Mientras tanto, María vigilaba la canasta para ver qué pasaría.

En este momento crucial de la historia, María demuestra una valentía excepcional para una niña de aproximadamente 12 años. Su posición estratégica junto al río no era casual: estaba dispuesta a intervenir si fuera necesario para proteger a su hermano menor.

La Intervención Divina y la Sabiduría de María

Solo con la ayuda de Dios Moisés pudo flotar río abajo sin que la canasta volcara. Fue por la voluntad de Dios que la hija de Faraón se estaba bañando en el río cuando su canasta pasaba flotando. La hija del faraón quedó encantada de inmediato con el bebé Moisés que estaba adentro. Fue entonces cuando María decidió revelarse.

María se ofreció a buscar una enfermera hebrea para criar al bebé de la hija del faraón. ¡Consiguió que su propia madre aceptara el trabajo! Esta astuta sugerencia revela la inteligencia práctica de María: no solo salvó a su hermano, sino que logró que permaneciera dentro de su familia durante sus años formativos.

Moisés creció como el príncipe de Egipto. Debido a su gran fe, Moisés pudo convertirse en el líder que Israel necesitaba para sacarlos de Egipto. Durante estos años, María sin duda siguió siendo una influencia espiritual en la vida de su hermano.

La Profetisa y Líder de Adoración

Después de que Dios separó las aguas del Mar Rojo para ayudarlos a escapar, la gente cantó y bailó. María tomó un pandero y bailó con ellos. La fe de María aún era fuerte cuando entraron al desierto desde Egipto.

En este momento, las Escrituras nos revelan que María no era solo una hermana devota, sino también una profetisa reconocida (Éxodo 15:20). Su liderazgo en la celebración después del cruce del Mar Rojo muestra su papel como líder espiritual de las mujeres israelitas. Su canto y danza no eran solo expresiones de júbilo, sino actos proféticos de adoración que guiaron a toda una generación de mujeres en la alabanza a Dios.

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El Desafío al Liderazgo: Lecciones de Humildad

Pero María y Aarón se sintieron insatisfechos con el liderazgo de Moisés. No les gustaba que se hubiera casado con una mujer etíope. En Números 12:2, se quejan de que Dios también les habló a ellos, y no solo a Moisés, y anhelaba más poder sobre la nación.

Este episodio revela el lado más humano de María: su capacidad de caer en el orgullo y los celos. El matrimonio de Moisés con una mujer cusita (posiblemente etíope) se convirtió en el pretexto para cuestionar su autoridad divina. Sin embargo, la verdadera raíz del conflicto era el deseo de María y Aarón de compartir la posición única que Dios había dado a Moisés.

Dios ordenó que María, Aarón y Moisés salieran de la congregación. Dios bajó en una nube y explicó que él hablaba con Moisés cara a cara. Castigó a María dándole lepra, pero ella se recuperó después de aislarse durante 7 días.

La lepra temporal de María sirvió como una lección poderosa no solo para ella, sino para toda la comunidad israelita sobre la importancia de respetar la autoridad establecida por Dios. Durante los siete días de su aislamiento, todo el campamento esperó, demostrando el respeto y amor que le tenían como líder.

El Reconocimiento Divino de Su Liderazgo

Aunque parezca que Dios no le veía a María como líder, ese no es el caso. En Miqueas 6:4 dice que "Moisés, Aarón y Miriam" liberaron a Israel de Egipto.

Este versículo es fundamental para entender el papel de María en la historia de Israel. Dios mismo reconoce su contribución como co-libertadora del pueblo. Su liderazgo fue real y significativo, aunque diferente al de sus hermanos.

Reflexión: Una Vida de Fe y Aprendizaje

María tenía una fe inquebrantable que ayudó a traer una gran liberación a Israel. Pero ella tenía una ambición que podría haber conducido a su ruina si Dios no hubiera intervenido. María olvidó que la voluntad de Dios debe estar por encima de la suya. A través de su arrepentimiento, Dios pudo darle el perdón. Su vida es un gran ejemplo para todos los que desean servir a Dios a lo largo de su vida.

La historia de María nos enseña que el liderazgo espiritual auténtico requiere tanto valentía como humildad. Su legado perdura como ejemplo de una mujer que, a pesar de sus imperfecciones, sirvió fielmente en el plan redentor de Dios para su pueblo.


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