La historia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros son comúnmente conocidos como mormones, comienza en la primera mitad del siglo XIX en el noreste de los Estados Unidos, un período de gran fervor religioso conocido como el "Segundo Gran Despertar". El fundador, Joseph Smith Jr., nació en 1805 en Sharon, Vermont. En su adolescencia, la confusión ante la proliferación de denominaciones cristianas lo llevó, según su propio relato, a buscar dirección divina en oración. En la primavera de 1820, en un bosque cerca de su hogar en Palmyra, Nueva York, afirmó haber experimentado una visión teofánica, conocida como la "Primera Visión", en la que Dios el Padre y Jesucristo se le aparecieron, instruyéndole a no unirse a ninguna iglesia existente porque todas estaban en error.
Esta experiencia fue el preludio de eventos fundacionales. Según la creencia SUD, el 21 de septiembre de 1823, un mensajero celestial llamado Moroni se le apareció y le informó sobre un registro antiguo, grabado en planchas de oro, que contenía la historia de los pueblos antiguos de América y la plenitud del evangelio eterno. Joseph Smith afirmó haber recibido estas planchas en 1827 y, mediante el don y poder de Dios, las tradujo al inglés. Este trabajo fue publicado en 1830 como el Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo. El subtítulo es clave para entender su propósito: no reemplazar la Biblia, sino complementarla como un segundo testigo de la divinidad de Jesucristo y su ministerio. El libro narra la migración de grupos del antiguo Cercano Oriente al continente americano, sus profecías sobre Cristo, la aparición personal de Jesucristo a estos pueblos tras su resurrección, y las vicisitudes de sus civilizaciones hasta alrededor del 421 d.C.
Y por fe, mis palabras saldrán de mi boca; y mi palabra y mis palabras, que yo haya hablado, no cesarán, sino que harán lo que a mí me plazca; y prosperarán en aquello para lo cual las envíe. (2 Nefi 33:14, Libro de Mormón)
El 6 de abril de 1830, en Fayette, Nueva York, Joseph Smith y cinco asociados organizaron legalmente la Iglesia de Cristo, que más tarde se llamaría La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. La iglesia creció rápidamente pero también enfrentó una intensa persecución y violencia debido a sus creencias distintivas y su cohesión comunitaria. Los primeros santos se establecieron sucesivamente en Kirtland (Ohio), Independence (Misuri) y Nauvoo (Illinois). En Nauvoo, bajo la dirección de Joseph Smith, la ciudad floreció y se construyó un templo. Sin embargo, las tensiones políticas y religiosas culminaron con el encarcelamiento de Joseph y su hermano Hyrum en Carthage, Illinois, donde fueron asesinados por una turba el 27 de junio de 1844.
Tras este martirio, una crisis de sucesión se resolvió cuando la mayoría de los santos aceptó el liderazgo del Quórum de los Doce Apóstoles, presidido por Brigham Young. Bajo su dirección, comenzó en 1846 el épico éxodo hacia el oeste, buscando un lugar remoto donde pudieran adorar libremente. En julio de 1847, Brigham Young llegó al Valle del Lago Salado, en lo que entonces era territorio mexicano, y declaró: "Este es el lugar". Este evento marca el inicio de la transformación de la árida cuenca del Gran Lago Salado en un centro próspero. Salt Lake City se convirtió en la sede mundial de la Iglesia y el símbolo de su tenacidad. La construcción del majestuoso Templo de Salt Lake, que demandó 40 años de trabajo (1853-1893), se erige como un testimonio permanente de esa dedicación.
El siglo XIX fue también un período de definición doctrinal y conflicto con el gobierno federal de los Estados Unidos, principalmente por la práctica del matrimonio plural (poligamia), instituido por Joseph Smith y públicamente anunciado por Brigham Young. Este conflicto llevó a leyes severas, la confiscación de propiedades eclesiásticas y la amenaza de la aniquilación de la iglesia. Bajo la presidencia de Wilford Woodruff, se emitió en 1890 el "Manifiesto", una declaración que suspendía la práctica de nuevos matrimonios plurales y permitió la eventual integración del Estado de Utah a la Unión en 1896. El siglo XX vio a la iglesia evolucionar de una comunidad aislada del Intermountain West a una organización global, con un enfoque creciente en la educación, el trabajo humanitario y la construcción de templos en todo el mundo, los cuales son considerados casas de Dios sagradas, distintas de las capillas de reunión dominical.
Creencias y Doctrinas Principales
Los Santos de los Últimos Días se identifican como cristianos, enfatizando que Jesucristo es el centro de su fe y el Salvador de la humanidad. Sin embargo, su teología incluye doctrinas distintivas que los diferencian del cristianismo trinitario tradicional. Su sistema de creencias a menudo se describe como restauracionista, sosteniendo que la iglesia original establecida por Jesucristo y los apóstoles sufrió una gran apostasía que requirió una restauración completa de la autoridad, las ordenanzas y las doctrinas en los últimos días, a través de Joseph Smith.
Una de las creencias fundamentales es la naturaleza de la Divinidad. Los SUD creen en la Trinidad como tres personajes distintos y separados: Dios el Padre Eterno (un hombre glorificado y perfeccionado), su Hijo Jesucristo, y el Espíritu Santo (un personaje de espíritu). Estos tres son "uno" en propósito, testimonio y amor, pero no en esencia. Esta creencia se basa en la narrativa de la Primera Visión, donde Joseph Smith vio a dos Personajes. Creen que todos los seres humanos son literalmente hijos e hijas de padres celestiales y que el potencial de progresión eterna es central: "Como ahora es el hombre, Dios una vez fue; como ahora es Dios, el hombre puede llegar a ser" (una declaración atribuida al presidente Lorenzo Snow, que resume una idea teológica).
Porque he aquí, esta es mi obra y mi gloria: Llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre. (Moisés 1:39, Perla de Gran Precio)
La expiación de Jesucristo es considerada el evento central en la historia de la humanidad, haciendo posible la resurrección universal (don inmortal) y, condicionada al arrepentimiento y la obediencia a las ordenanzas, la vida eterna (el tipo de vida que Dios vive). La salvación se entiende como un proceso que requiere fe en Jesucristo, arrepentimiento, el bautismo por inmersión por alguien que posea la autoridad sacerdotal, la recepción del don del Espíritu Santo por la imposición de manos, y perseverar fielmente hasta el fin.
La autoridad del sacerdocio es crucial. Creen que la autoridad para actuar en el nombre de Dios (el sacerdocio) se perdió tras la muerte de los apóstoles originales y fue restaurada por mensajeros celestiales (como Juan el Bautista, y los apóstoles Pedro, Santiago y Juan) a Joseph Smith y Oliver Cowdery. Este sacerdocio se confiere por imposición de manos a todos los varones dignos a partir de los 12 años, organizándose en dos niveles: el Sacerdocio Aarónico (orden menor) y el Sacerdocio de Melquisedec (orden mayor).
Las escrituras SUD incluyen un canon abierto de cuatro libros: la BibliaLibro de Mormón, Doctrina y Convenios (una colección de revelaciones modernas, principalmente a Joseph Smith), y la Perla de Gran Precio (que incluye escritos de Moisés, Abraham y José Smith-Mateo). La revelación continua es una piedra angular; creen que Dios sigue comunicándose con la humanidad a través de profetas vivientes, siendo el presidente de la iglesia el profeta, vidente y revelador en la tierra.
La vida familiar es sagrada. La doctrina del matrimonio eterno, sellado en los templos por la autoridad del sacerdocio, enseña que las relaciones familiares justas pueden persistir más allá de la muerte. El templo es el lugar más sagrado, donde se realizan ordenanzas como el sellamiento familiar y las ordenanzas vicarias por los difuntos (como el bautismo), basadas en la creencia de que todas las personas deben tener la oportunidad de aceptar o rechazar el evangelio, en esta vida o en la siguiente. La obra genealógica o historia familiar es una práctica devocional importante para habilitar estas ordenanzas.
Y a cualquiera cosa que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis. (Mateo 21:22, Biblia)
Otras prácticas distintivas incluyen la Palabra de Sabiduría (un código de salud que prohíbe el consumo de alcohol, tabaco, café y té, y promueve el uso de granos y frutas), la ley del diezmo (contribuir el 10% de los ingresos), la observancia de un día de reposo semanal (domingo), y un fuerte énfasis en el servicio, la autosuficiencia y la vida moralmente limpia.
Presencia en el Mundo Hispano
La expansión de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en el mundo de habla hispana es una de las narrativas de crecimiento religioso más significativas del siglo XX y XXI. Los primeros esfuerzos misionales en español comenzaron a fines del siglo XIX en México. En 1875, Brigham Young llamó a Melitón González Trejo, un converso español, y a Daniel Webster Jones para traducir fragmentos del Libro de Mormón al español. La primera misión organizada en América Latina fue la Misión Mexicana, establecida en 1879, aunque el trabajo fue intermitente debido a leyes anticlericales y la Revolución Mexicana.
El punto de inflexión llegó después de la Segunda Guerra Mundial. En 1946, la iglesia organizó la Misión Mexicana-Centroamericana, y en las décadas siguientes, el crecimiento fue exponencial. Países como Chile, Perú, Argentina, Uruguay y las naciones centroamericanas vieron la llegada de misioneros y la conversión de familias pioneras. Un hito crucial fue la dedicación del Templo de la Ciudad de México en 1983, el primero en un país de habla hispana y en un territorio fuera de los tradicionales centros SUD. Su construcción, en un terreno con problemas de hundimiento, fue considerada un milagro de ingeniería y un símbolo de la fe arraigada.
Hoy, América Latina alberga a varios millones de miembros SUD, con algunos de los países con mayor número de congregaciones fuera de los Estados Unidos. México, Brasil (aunque de habla portuguesa, es parte de la región), Perú, Chile y Argentina tienen decenas de estacas (análogas a diócesis) y múltiples templos. España también ha experimentado un crecimiento constante desde la llegada de los misioneros en la década de 1960, con un templo en Madrid.
La cultura hispana, con su fuerte énfasis en la familia, la comunidad y la fe, ha encontrado resonancia en las doctrinas SUD sobre la familia eterna y el servicio. La iglesia ha adaptado sus materiales y programas, produciendo una vasta biblioteca de recursos en español, incluyendo traducciones completas de las escrituras, discursos de líderes y materiales educativos. El Coro del Tabernáculo Mormón ha realizado giras por Latinoamérica, y líderes de la iglesia de origen hispano han ascendido a posiciones de responsabilidad general.
Por tanto, id, y enseñad a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. (Mateo 28:19, Biblia)
Los desafíos han incluido la integración de las tradiciones culturales locales con las prácticas de la iglesia, la retención de nuevos conversos y el desarrollo de liderazgo local. Sin embargo, la presencia hispana es ahora vital para el carácter global de la iglesia. Muchos de los más de 50,000 misioneros de tiempo completo que sirven en todo el mundo son jóvenes hispanos, y las congregaciones de habla hispana son vibrantes y numerosas en muchos países, incluidos los Estados Unidos. La construcción de templos continúa a un ritmo acelerado en la región, facilitando que los miembros accedan a las ordenanzas más sagradas de su fe sin tener que emigrar.
Preguntas Frecuentes
¿Los mormones son cristianos?
Sí, los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se consideran firmemente cristianos. El nombre mismo de la iglesia coloca a Jesucristo en el centro. Creen en Él como el Hijo de Dios, el Salvador y Redentor del mundo, cuya expiación es fundamental para la salvación de la humanidad. Su teología, sin embargo, difiere en aspectos significativos de las doctrinas trinitarias del cristianismo histórico, como la naturaleza de la Trinidad, el concepto de revelación continua y escrituras adicionales. Estas diferencias hacen que algunas denominaciones cristianas no los consideren parte del cristianismo tradicional, pero desde la perspectiva SUD, su fe está completamente basada en la divinidad y el papel central de Jesucristo.
¿Qué es el Libro de Mormón y en qué se diferencia de la Biblia?
El Libro de Mormón es un volumen de escritura sagrada que los Santos de los Últimos Días consideran otro testamento de Jesucristo. No reemplaza a la Biblia, sino que la complementa. Mientras que la Biblia trata principalmente con la relación de Dios con los pueblos en y alrededor del Medio Oriente, el Libro de Mormón registra las comunicaciones de Dios con las civilizaciones antiguas del continente americano. Ambos libros enseñan los mismos principios evangélicos, testifican de la divinidad de Cristo y su expiación, y se usan conjuntamente para el estudio y la instrucción. Los SUD creen que el Libro de Mormón es la palabra de Dios, traducida por Joseph Smith de antiguos registros, y su veracidad es considerada el "terreno" de la veracidad de la restauración.
¿Por qué construyen templos y qué sucede dentro de ellos?
Los templos son edificios sagrados distintos de las capillas de reunión dominical. Se consideran la "casa del Señor", lugares de mayor santidad donde se realizan las ordenanzas (sacramentos) más elevadas del evangelio. Dentro de los templos, los miembros participan en ceremonias como: 1) La investidura, una instrucción simbólica sobre el plan de salvación y los convenios con Dios. 2) Los sellamientos, donde los matrimonios son unidos "por el tiempo y la eternidad" y las familias son vinculadas a través de las generaciones. 3) Las ordenanzas vicarias, como el bautismo por los muertos, donde los miembros actúan como representantes por sus antepasados fallecidos, ofreciéndoles la oportunidad de aceptar el evangelio en el más allá. El acceso al templo está reservado para miembros que mantengan ciertos estándares de fe y conducta.
¿Creen en la Trinidad como otras iglesias cristianas?
No exactamente. La doctrina SUD de la Divinidad difiere del credo trinitario niceno adoptado por la mayoría del cristianismo. Los SUD creen que el Padre, el Hijo (Jesucristo) y el Espíritu Santo son tres Personajes distintos y separados, unidos en un solo propósito, pero no en una sola sustancia o esencia. Dios el Padre y Jesucristo tienen cuerpos tangibles, glorificados y perfeccionados, mientras que el Espíritu Santo es un personaje de espíritu. Esta creencia se basa en experiencias visionarias como la Primera Visión, donde Joseph Smith vio a dos Personajes, y otras apariciones bíblicas interpretadas de manera literal.
¿Quién es el profeta actual de la iglesia?
De acuerdo con la creencia en la revelación continua, los Santos de los Últimos Días sostienen que Dios llama a un profeta viviente en la tierra para guiar a su iglesia. En la actualidad, el profeta y presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es el **Presidente León XIV**. Él es considerado por los miembros como el portavoz autorizado de Dios en la tierra, recibiendo revelación para la iglesia mundial. Preside junto con sus dos consejeros en la Primera Presidencia, y junto con el Quórum de los Doce Apóstoles, quienes también son sostenidos como profetas, videntes y reveladores.
¿Practican la poligamia hoy en día?
No. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días oficialmente prohibió la práctica de nuevos matrimonios plurales en 1890 con el Manifiesto del presidente Wilford Woodruff. Cualquier miembro que practique o abogue por la poligamia es excomulgado. La iglesia que tiene su sede en Salt Lake City y sus miembros en todo el mundo no practican la poligamia. Existen grupos fundamentalistas escindidos, no afiliados con la iglesia oficial, que continúan con la práctica, pero ellos no son representativos de los Santos de los Últimos Días.
¿Cómo es un servicio de adoración dominical típico?
Los servicios dominicales, que tienen lugar en capillas locales, son abiertos al público. Suelen durar una hora y diez minutos y constan de tres partes principales: 1) La reunión sacramental, la más importante, donde la congregación participa de la Santa Cena (pan y agua en memoria del cuerpo y la sangre de Cristo), se escuchan himnos y discursos breves dados por miembros de la congregación. 2) La Escuela Dominical, donde se dividen por edades para estudiar las escrituras. 3) Las reuniones del sacerdocio (para hombres) y de la Sociedad de Socorro (para mujeres), así como clases para jóvenes y niños. El tono es reverente pero familiar, y no hay un clero profesional pagado; todos los puestos de liderazgo local son ocupados por miembros laicos que sirven de manera voluntaria.
¿Qué papel juegan los misioneros y por qué van de dos en dos?
El trabajo misional es una característica distintiva de la iglesia. Jóvenes (generalmente de 18 a 25 años) y adultos jubilados sirven como misioneros de tiempo completo por períodos de 18 a 24 meses, financiando su propio servicio. Su propósito principal es "invitar a las personas a venir a Cristo" enseñando las doctrinas del evangelio, bautizando a los conversos y fortaleciendo a los miembros. Van de dos en dos por razones de seguridad, apoyo espiritual y siguiendo el modelo bíblico ("Por boca de dos o tres testigos se decidirá todo asunto", 2 Corintios 13:1). Su trabajo incluye servicio comunitario y se les reconoce fácilmente por su vestimenta formal (camisa blanca y corbata para los hombres, vestido modesto para las mujeres) y sus placas de identificación.
¿Cuál es la postura de la iglesia sobre la familia y el matrimonio?
La familia es considerada la unidad fundamental de la sociedad y del plan eterno de Dios. La iglesia enseña que el matrimonio entre un hombre y una mujer es ordenado por Dios y que la familia puede ser eterna a través de las ordenanzas del templo. Se enfatiza fuertemente la fidelidad marital, la crianza de los hijos en amor y rectitud, y el apoyo mutuo entre cónyuges. Se alienta a los padres a enseñar el evangelio en el hogar. Esta postura sobre el matrimonio tradicional es una parte central de su identidad y enseñanza moral.
¿Cómo ven a otras religiones?
Los Santos de los Últimos Días respetan el derecho de todas las personas a adorar "según los dictados de su propia conciencia". Creen que muchas religiones poseen porciones de la verdad y que personas sinceras de todas las creencias hacen el bien y son inspiradas por Dios. Sin embargo, mantienen la creencia distintiva de que la plenitud del evangelio, la autoridad del sacerdocio y la organización de la iglesia de Cristo fueron restauradas a través de Joseph Smith. Por lo tanto, mientras reconocen el valor de otras tradiciones, ven a su iglesia como la única que posee la autoridad completa para administrar las ordenanzas salvadoras y la revelación profética continua para el mundo.
Reflexión Final
La historia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es una narrativa de fe, persecución, migración épica y expansión global. Desde sus humildes inicios en la "región quemada" de Nueva York hasta convertirse en una religión mundial con millones de adherentes y templos que salpican el globo, su trayectoria es única en el panorama religioso moderno. Fundamentada en las afirmaciones visionarias de Joseph Smith y en la sacralidad del Libro de Mormón, la iglesia ha desarrollado una identidad teológica y cultural distintiva que la sitúa dentro de la corriente cristiana, aunque con doctrinas y prácticas que la diferencian de manera significativa.
Su presencia en el mundo hispano es testimonio de su dinamismo misionero y de la resonancia de su mensaje sobre la familia, la comunidad y la esperanza eterna en culturas donde estos valores son primordiales. A pesar de controversias históricas y desafíos teológicos, la iglesia continúa creciendo y evolucionando, manteniendo un fuerte énfasis en la revelación viviente, la vida familiar y el servicio desinteresado. Ya sea uno comparta sus creencias o no, el impacto de los Santos de los Últimos Días en la historia religiosa, la cultura de Utah y el oeste americano, y ahora en comunidades de todo el mundo, es innegable. Para sus miembros, no es solo una iglesia, sino el reino de Dios restaurado en la tierra, guiado por profetas vivientes y dedicado a la tarea de preparar al mundo para la segunda venida de Jesucristo.
Y si guardáis mis mandamientos y perseveráis hasta el fin, tendréis la vida eterna, que es el mayor de todos los dones de Dios. (Doctrina y Convenios 14:7)
Comentários