En un gesto cargado de simbolismo pastoral, el Papa Francisco realizó su primera visita oficial a una parroquia de Roma en su nueva condición de Obispo de la Diócesis Romana. La parroquia elegida fue Santa María Reina de la Paz, ubicada en la costa romana, donde el Pontífice se reunió con niños y jóvenes en un encuentro que quedará marcado por la sencillez y la cercanía que caracterizan su ministerio.
"Me siento bienvenido entre vosotros", fueron las primeras palabras del Santo Padre al llegar a la parroquia, estableciendo desde el inicio un clima de familiaridad y confianza que acompañó toda la jornada.
El Significado de Ser Obispo de Roma
La visita adquiere un significado especial en el contexto del ministerio papal. El Papa, antes que Sumo Pontífice de la Iglesia Universal, es ante todo el Obispo de Roma, pastor de una diócesis concreta con parroquias, sacerdotes y fieles que necesitan su guía espiritual directa.
Esta dimensión local del papado, a menudo eclipsada por las responsabilidades universales, ha sido siempre muy querida por el Papa Francisco, quien desde el inicio de su pontificado ha mostrado especial atención por la Iglesia de Roma y sus necesidades pastorales.
"El Papa es, ante todo, el párroco de párrocos de Roma, el pastor que debe conocer a sus ovejas y hacer que ellas conozcan su voz." - Papa Francisco
Un Encuentro con los Jóvenes
El momento más emotivo de la visita fue el encuentro con los niños y jóvenes de la parroquia. Con su estilo característico, el Papa se sentó entre ellos, escuchó sus preguntas y compartió reflexiones profundas con un lenguaje sencillo y directo.
"Quiero que formemos equipo", les dijo el Santo Padre, utilizando una metáfora deportiva que resonó especialmente entre los jóvenes presentes. "En un equipo, cada jugador tiene su posición, sus talentos únicos, pero todos trabajan juntos hacia el mismo objetivo. Así debe ser nuestra comunidad cristiana".
La Parroquia Santa María Reina de la Paz
La parroquia visitada por el Papa tiene una historia rica y significativa. Fundada en 1954 en una zona de expansión urbana de Roma, ha sido durante décadas un punto de referencia para las familias del barrio. Su nombre, "Reina de la Paz", resulta particularmente apropiado en un momento histórico marcado por conflictos internacionales y tensiones sociales.
El párroco, Don Alessandro Gisotti, explicó que la comunidad había preparado durante semanas este encuentro: "Hemos involucrado a todas las asociaciones parroquiales, desde los más pequeños hasta los ancianos. Queríamos que el Papa sintiera el calor de toda nuestra familia parroquial".
Un Mensaje de Unidad y Colaboración
Durante su homilía en la Misa celebrada en el patio parroquial, el Papa desarrolló el tema de la colaboración y el trabajo en equipo aplicándolo a la vida cristiana. "San Pablo nos dice que somos un solo cuerpo con muchos miembros (1 Cor 12,12)", recordó el Santo Padre. "Cada uno de nosotros tiene dones únicos que debe poner al servicio de los demás".
El Pontífice hizo especial hincapié en la importancia de que los jóvenes se sientan protagonistas de la vida parroquial: "No sois el futuro de la Iglesia, sois la Iglesia de hoy. Vuestras voces, vuestras ideas, vuestra energía son necesarias ahora, no mañana".
La Pastoral Juvenil en el Corazón de la Iglesia
La elección de centrar el encuentro en los jóvenes no es casual. El Papa Francisco ha hecho de la pastoral juvenil una de las prioridades de su pontificado, culminando en el Sínodo de los Jóvenes de 2018 y en la posterior Exhortación Apostólica "Christus Vivit".
"Los jóvenes no necesitan sermones, necesitan testimonios auténticos", afirmó durante el encuentro. "Quieren ver en nosotros, los adultos, coherencia entre lo que decimos y lo que vivimos".
Un Estilo Pastoral Renovado
La visita a Santa María Reina de la Paz refleja el estilo pastoral que ha caracterizado todo el pontificado de Francisco: proximidad, escucha, diálogo. El Papa no se limitó a celebrar la liturgia, sino que dedicó tiempo a conversar informalmente con las familias, a bendecir a los enfermos y a escuchar las preocupaciones concretas de la comunidad.
Una madre de familia comentó emocionada: "Mi hijo de ocho años me preguntó si el Papa era de verdad después de verlo tan cercano y sencillo. Le dije que sí, que así es Jesús: cercano a todos, especialmente a los más pequeños".
La Dimensión Social del Evangelio
No faltó en las palabras del Papa la dimensión social del Evangelio. Hablando de la realidad del barrio, con sus luces y sombras, recordó que "la fe cristiana no puede vivirse encerrada en la sacristía, sino que debe salir a las calles, a las escuelas, a los lugares de trabajo".
La parroquia desarrolla varios proyectos sociales, incluido un centro de ayuda para familias necesitadas y un programa de apoyo escolar para niños en dificultad. El Papa elogió estas iniciativas como "signos concretos del Reino de Dios que crece entre nosotros".
Un Modelo para Toda la Iglesia
La visita del Papa a Santa María Reina de la Paz trasciende los límites de la diócesis romana para convertirse en un ejemplo para toda la Iglesia universal. El mensaje es claro: la cercanía pastoral, la atención a los jóvenes y el compromiso social no son opcionales, sino elementos esenciales de la misión evangélica.
Como recordó el Papa al final de su visita: "Una parroquia viva es aquella donde todos se sienten en casa, donde nadie es extranjero, donde cada persona puede crecer en la fe y en el amor. Esto es lo que Jesús quiere para su Iglesia".
Perspectivas Futuras
El Papa anunció que esta será la primera de muchas visitas a las parroquias romanas. "Quiero conocer a todos mis párrocos y a todas las comunidades de Roma", declaró. "Como Obispo de esta diócesis, es mi deber y mi alegría caminar junto a vosotros".
La experiencia de Santa María Reina de la Paz marca así el inicio de un nuevo capítulo en la relación entre el Papa y la Iglesia de Roma, una relación que promete ser cada vez más estrecha y fecunda para toda la comunidad cristiana.
Comentarios